ACOSO LABORAL: PRUEBAS QUE SE PUEDEN UTILIZAR

ACOSO LABORAL: PRUEBAS QUE SE PUEDEN  UTILIZAR

El acoso laboral o mobbing es una situación en la que se produce una hostilidad o intimidación hacia un trabajador que tiene una reiteración y duración en el tiempo. Es decir, para que se aprecie que existe una situación de acoso laboral es necesario que el trabajador esté sometido a una presión psicológica que se prolongue en el tiempo y que resulte mengua o descrédito en su honra o fama, o atenten contra su dignidad, ocasionen malos tratos de palabra u obra, o bien, se traduzcan en una amenaza o perjuicio de la situación laboral u oportunidades de empleo de dichos afectados. La prueba, por lo tanto, será un elemento fundamental en el acoso laboral. 

     Un ejemplo de acoso laboral puede ser la eliminación de las funciones del trabajador o el trato vejatorio mediante insultos, que persiguen que el trabajador abandone la empresa o que se someta a las directrices de quien acosa.

     Para que se pueda decir que estamos ante un caso de acoso en el trabajo es necesario que se den una serie de requisitos que son los siguientes: 

  1. a) el objeto del acoso debe ser causar un daño. 
  2. b) La conducta acosadora debe ser recurrente y sistemática. 

     En cualquier caso, no se debe confundir el acoso con una situación normal y habitual de conflicto entre un jefe y su empleado o entre empleados.

     El acoso laboral entra dentro de la vulneración de un derecho fundamental de la persona: el derecho la integridad física y a la dignidad personal y profesional del trabajador.

      Por lo general, quien acusa a otro de una conducta tiene que probarlo, pero en el caso de los derechos fundamentales la llamada “carga de la prueba” se invierte, de forma que el trabajador simplemente tendrá que aportar indicios de la existencia del acoso y será la empresa la que tenga que probar que se trata de una conducta que no es acoso. 

Sin embargo, probar la existencia de indicios es complicado puesto que el acosador suele realizar su conducta sin dejar rastro, aparentando normalidad y sin poner nada por escrito. No obstante, los medios de prueba que se podrían utilizar son los siguientes: 

     1) Correos electrónicos que contengan amenazas, injurias o burlas, por ejemplo. 

     2) Testigos que hayan presenciado la situación de acoso, compañeros de la víctima de acoso.

     3) Testimonio del acosado.

     4) Fotografías.

     5) Conversaciones de WhastApp por ejemplo siempre que exista prueba pericial que acredite su veracidad para que puedan ser admitidas.

     6) Mensajes en redes sociales como Facebook o Twitter,

     7) Partes de baja, que pueden demostrar la reiteración de la situación.

     8) Grabaciones de conversaciones entre acosador y acosado.

     9) Informe pericial médico o psicológico relativo al estado psicológico del trabajador acosado en los que se detallen las consecuencias del acoso: depresión, ansiedad y estrés, entre otros.

     10) Actas de la Inspección de trabajo.

     Sin embargo, hay que ser muy cauteloso con los medios de prueba para que sean válidos, por lo que en caso de duda y antes de actuar es recomendable consultar con un abogado  para que asesore de cómo recopilar pruebas y cuáles se pueden utilizar para que la demanda tenga mayor porcentaje o posibilidades de prosperar a favor de acosado.

 

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